Soy una enamorada de los sonidos, las palabras, los textos que tejen historias interesantes y apasionantes. Por eso soy filóloga.
Me encanta trabajar con los más peques de la casa cuando presentan dificultades con la alimentación y/o articulación de sonidos, con la adquisición de otros sonidos nuevos, para perfeccionar su dicción..., evaluando habilidades oromotoras y estableciendo la pauta adecuada en cada caso. Por eso me hice logopeda.
Pero, por encima de todo, soy la madre de Arnald y de Roger.
Con la llegada de los hijos, con la lactancia, suelen surgir dudas, preguntas, dificultades que requieren apoyo y acompañamiento. Me apetecía muchísimo justamente hacer eso: acompañar a familias en ese camino. Y, por eso soy asesora de lactancia.
En definitiva, todo forma parte de un engranaje fascinante: una anilla tras otra, unidas e interseccionadas que hacen posible succionar, masticar, deglutir, hablar, respirar, besar, reír...